Ozkar Longkotoro, artista visual y escultor sobre su nueva exposición: “La región se ha transformado en un lugar muy cosmopolita y era necesario identificarme como endémico”

El artista visual y escultor Ozkar Longkotoro presenta Endémico, exposición que se exhibirá entre el 29 de enero y el 6 de febrero, y que reúne esculturas construidas a partir de residuos industriales, animales de gran formato y una reflexión sobre identidad, territorio y pertenencia en el sur de Chile.

Por Cristóbal Arriagada Ahumada

Ozkar Longkotoro es artista visual y escultor, nacido y criado en Puerto Varas, con más de dos décadas de trayectoria desarrollando un lenguaje escultórico propio a partir del uso de fierros, residuos industriales y materiales desechados. Su obra ha circulado principalmente en espacios públicos, ferias itinerantes, costaneras y centros culturales del sur de Chile, consolidando una práctica artística ligada al territorio y al acceso abierto.

Entre el 29 de enero y el 6 de febrero, Longkotoro presentará la exposición Endémico, una muestra que se instala como una nueva etapa dentro de su trabajo. El proyecto reúne esculturas de animales de gran formato y piezas construidas desde la reutilización de materiales, y se exhibirá en la costanera de Puerto Varas, reforzando el vínculo entre obra, espacio público y comunidad.

El propio artista define Endémico como una respuesta a los cambios que ha vivido la región en la última década y como una forma de posicionarse desde su origen. “En los últimos diez años, la región y el territorio se ha transformado en un lugar muy cosmopolita, y era necesario identificarme. Nací a los pies del volcán Calbuco, me parieron en la montaña y mi cordón umbilical está enterrado en un cerro a los pies de este volcán en el sector de Los Riscos. Entonces por esta razón me considero endémico”, afirma, dando sentido al título de la exposición y al eje conceptual que atraviesa su trabajo actual.

Endémico se presenta como una nueva etapa en tu trabajo artístico. ¿Qué significa esta exposición y qué ideas o conceptos la atraviesan?

En los últimos diez años, la región y el territorio se ha transformado en un lugar muy cosmopolita, y era necesario identificarme. Nací a los pies del volcán Calbuco, me parieron en la montaña y mi cordón umbilical está enterrado en un cerro a los pies de este volcán en el sector de Los Riscos. Entonces por esta razón me considero endémico.

Siendo originario de este territorio, sin muchas posibilidades, logré crear una plataforma de trabajo que me ha permitido desarrollar genuinamente una línea escultórica con identidad local. 

El título remite directamente a lo propio, a lo que pertenece a un territorio. ¿Cómo influyen Puerto Varas, el sur de Chile y hoy Loncotoro en tu proceso creativo?

Como bien dije anteriormente, soy puertovarino nacido, criado y malcriado en el territorio. Necesitaba mirar desde afuera, cuando uno se aleja puede ver los detalles, necesitaba alejarme estar solo y encontré en esta zona rural, un espacio donde pude crecer y volverme aún más creativo. Desde ahí nacieron mis más grandes obras y todo el último tiempo en que he estado con exposiciones en Puerto Varas y otros lugares.

 

Gran parte de tu obra se construye a partir de fierros y residuos recolectados. ¿Por qué eliges estos materiales y qué buscas resignificar con ellos?

Desde pequeño siempre, o sea todos cuando somos pequeños jugamos a identificar imágenes en las nubes, esto se llama pareidolia y siempre he buscado imágenes en las cosas y creo que la infancia es jugar y esto, esta creación con restos es jugar a darle vida a objetos que ya han sido desechados, es como ese niño que buscó jugar con lo que tenía, y crear desde cero con estos elementos es mágico, aparte de todo el valor ecológico que tiene 

Tus esculturas suelen representar animales, como el emblemático Rocinante. ¿Qué te interesa explorar a través de estas figuras y qué simbolizan dentro de tu obra?

El caballo gigante se llama Kawell, como ya mencioné ese volver a la infancia, juguetes con formas de animales, mascotas interpretadas en esculturas y volvemos a la respuesta anterior, me gusta crear juguetes de acero y dentro de eso están los animales y me inspiro en mis mascotas y animales en general pero un tanto abstraídas ya que no son la representación a modo de retrato.

Tu trabajo dialoga con el reciclaje y la reutilización de desechos. ¿Qué rol juega la conciencia ambiental y el uso de residuos en tu propuesta artística?

Como nacido en esta tierra y habitante del campo soy un comprometido y un guardián de lo que es nuestro: trabajar creando arte desde el reciclaje es el mejor legado que puedo dejar como persona.

Muchas de tus exposiciones ocurren en espacios públicos o de acceso abierto, como ferias itinerantes, costaneras o centros culturales. ¿Qué te entrega el espacio público que no te da una sala cerrada?

El arte debe ser transversal a todo ser humano y la única forma de compartir mis creaciones con todo tipo de público es la democratización a través de estas experiencias artísticas. Es justamente por esa razón que hice de la calle mi galería de arte urbano porque pocas ofrecen un espacio adecuado para el tamaño de mis esculturas, pero siempre he sido un convencido de que hay que sacar el arte a la calle para que todo el mundo pueda tener acceso libre y gratuito.

Tus obras suelen ser fotografiadas, tocadas y habitadas por las personas. ¿Qué te provoca ver cómo el público interactúa espontáneamente con tu trabajo?

Respecto a cómo observo al público, muchas veces me siento en el lugar apartado de la exposición y veo a la gente fascinarse con mi trabajo y juegan como niños, se transforman y disfrutan con las obras y genera una sensación en el público que les hace disfrutar el momento.

Llevas muchos años desarrollando este lenguaje artístico. Mirando hacia atrás, ¿cómo ha evolucionado tu obra y qué ha cambiado en tu mirada como escultor?

Los más de 24 años de trayectoria la evolución de mi obra me ha permitido desarrollar un propio lenguaje escultórico sin duda ha sido un crecimiento y evolución que me ha posicionado en el sur de Chile, y reconozcan mi trabajo.

 

Desde tu experiencia, ¿por qué es importante que el arte esté presente en la calle y sea accesible para todos, más allá de los circuitos tradicionales?

Como mencioné anteriormente, el arte debe ser transversal, porque toda persona debe tener acceso a vivir diferentes experiencias artísticas, me encantaría que, en las clases de arte, niñas, niños y jóvenes pudieran visitar galerías, con diferentes tipos de muestras, sin embargo, también me gusta que las personas mayores puedan disfrutar de mis obras y en la calle nos encontramos todos y todas.

¿Qué te gustaría que se lleve la gente que se encuentre con Endémico en la costanera de Puerto Varas y cuáles son los próximos desafíos o itinerancias que te gustaría concretar?

Para mí, lo más importante es que la gente disfrute de esta experiencia artística que puedan conocer cada una de mis obras, que me conozcan, que podamos conversar, conocer gente, su visión, qué opinan, me nutro de ello, en algunas ocasiones también han llegado artistas visuales de renombre a visitarme, y es muy gratificante para mí. 

Creo que todo ser humano desea dejar una huella al pasar por este mundo, quedar de alguna forma en la historia del lugar que te vio nacer, que la gente te recuerde, te reconozca como el escultor Endémico de Puerto Varas.