Carolina Morgado: «Los parques nacionales hay que verlos como una inversión y no como un gasto»
A un siglo de la creación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, la directora ejecutiva de Rewilding Chile plantea que la conservación debe entenderse como una inversión estratégica para el país. En conversación con Puertos, programa organizado por The Puerto Varas y The Puerto Montt, abordó el financiamiento de las áreas protegidas, el impacto económico de la Ruta de los Parques, el rol de las comunidades y los nuevos desafíos de la organización dedicada a la restauración de ecosistemas y la recuperación de especies.
Este año se cumplen 100 años desde la creación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, el primero de Chile y de América Latina. Para Carolina Morgado, directora ejecutiva de Rewilding Chile, la conmemoración representa una oportunidad para mirar el camino recorrido, pero también para discutir cómo el país entiende el valor de sus áreas protegidas.
Durante una conversación en el programa Puertos, Carolina Morgado sostuvo que la conservación dejó hace tiempo de ser únicamente una política ambiental y hoy también debe analizarse desde la perspectiva del desarrollo económico, el turismo, la identidad territorial y la calidad de vida.
«Chile tiene un patrimonio natural extraordinario y la pregunta es cómo lo cuidamos para las próximas generaciones», plantea al comenzar la conversación.
Uno de los puntos que desarrolla con mayor énfasis es la necesidad de fortalecer el financiamiento de los parques nacionales.
«Los parques nacionales hay que verlos como una inversión y no como un gasto. Cuando uno mira todo lo que generan, desde biodiversidad hasta turismo y desarrollo local, cuesta entender que todavía dependen, en gran medida, de la venta de entradas para financiar su funcionamiento».
Explica que ese modelo resulta insuficiente para responder a las necesidades de conservación que existen actualmente. «No puede ser que la principal fuente de financiamiento sea el corte de tickets. Eso demuestra que todavía nos falta comprender el valor que tienen estas áreas para el país.»
A su juicio, el beneficio que entregan los parques supera ampliamente la protección de la biodiversidad. «Los parques generan empleo, atraen turismo, fortalecen economías locales, protegen fuentes de agua y entregan múltiples servicios ecosistémicos que muchas veces no somos capaces de valorar porque no tienen un precio directo.»
La directora ejecutiva de Rewilding Chile sostiene que, en ese sentido, Chile ha avanzado durante las últimas décadas, pero todavía queda camino por recorrer para que la conservación ocupe un lugar permanente dentro de las políticas públicas.
Esa afirmación coincide con el estudio «Impacto de la inversión en la Ruta de los Parques», elaborado por Rewilding Chile junto a McKinsey, que concluyó que por cada dólar invertido por el Estado en los parques nacionales de la Patagonia durante 2024 retornaron seis dólares a las economías locales, con una proyección de llegar a 8,6 dólares hacia 2030.

Foto: Coté Catalán para Rewilding Chile
Conservación y desarrollo
Uno de los cambios que destaca es la manera en que las comunidades comenzaron a relacionarse con las áreas protegidas. Según explica, durante muchos años los parques nacionales fueron vistos como espacios aislados de las localidades cercanas. Hoy esa mirada ha cambiado. «Ya nadie discute que un parque nacional puede transformarse en un motor de desarrollo para una comunidad. La experiencia demuestra que la conservación también puede generar oportunidades económicas.»
Como ejemplo menciona la Ruta de los Parques de la Patagonia, iniciativa impulsada originalmente por Douglas y Kristine Tompkins, que conecta 17 parques nacionales a lo largo de más de 2.800 kilómetros. «Cuando uno mira la Ruta de los Parques entiende que no solamente se protegió la naturaleza. También se generó una identidad para el territorio, aumentó el turismo y aparecieron nuevas oportunidades para cientos de emprendedores.»
Añade que ese proceso no ocurre de manera automática. «Hay que trabajar con las comunidades. Hay que desarrollar infraestructura, mejorar señalética, apoyar emprendimientos y generar capacidades. La conservación por sí sola no resuelve esos desafíos, pero sí puede convertirse en el punto de partida.»
Carolina Morgado insiste en que la participación de las comunidades resulta indispensable para que los proyectos de conservación permanezcan en el tiempo. «No sirve llegar, hacer un proyecto e irse. Estos son procesos largos. Los cambios culturales toman generaciones.»
Un nuevo Fondo Legado
Durante la entrevista también aborda uno de los proyectos que actualmente impulsa Rewilding Chile: el Fondo Legado.
Explica que el objetivo es asegurar recursos permanentes para fortalecer la conservación de los parques nacionales donados al Estado y apoyar nuevos proyectos de restauración ecológica. «Lo que buscamos es que exista una fuente estable de financiamiento que permita proyectar este trabajo hacia el futuro. La conservación necesita planificación de largo plazo.»
La organización, agrega, nació como una institución independiente en 2021, luego del proceso de sucesión de Tompkins Conservation tras la donación de tierras realizada por Douglas y Kristine Tompkins. «Nos independizamos porque ese era el plan de sucesión. Desde entonces levantamos nuestros propios fondos para ejecutar los programas que hoy estamos desarrollando.»
La conservación también ocurre en el mar
Aunque gran parte del trabajo de Rewilding Chile ha estado asociado históricamente a la creación y restauración de parques nacionales terrestres, Carolina Morgado explica que uno de los principales desafíos que la organización asumió en los últimos años es la conservación marina.
«De las cosas que hemos hecho, sumado al trabajo que hizo Kristine Tompkins, está el tema marino y el tema del corredor andino. Vemos con urgencia que el estado del mundo requiere acciones cada vez más urgentes.»
Este trabajo se ha traducido en investigaciones sobre los ecosistemas australes y en nuevas líneas de colaboración científica. «Estamos haciendo medición de secuestro de carbono in situ. Lo hicimos por primera vez en el futuro Parque Nacional Cabo Froward. Antes lo habíamos hecho por modelamiento y ahora lo estamos haciendo in situ, con la Universidad de Chile.»
Para Carolina Morgado, comprender el funcionamiento de estos ecosistemas resulta clave para fortalecer la protección de uno de los patrimonios naturales menos conocidos del país.
https://www.rewildingchile.org/proyectos/programa-marino/

Un corredor para recuperar especies
Otro de los proyectos que impulsa la organización es el denominado Corredor Andino, una iniciativa que busca colaborar con instituciones de distintos países para recuperar especies amenazadas a lo largo de la cordillera.
«Identificamos la cordillera de Los Andes como la columna vertebral y un hotspot de biodiversidad de nuestro continente. Hay especies clave que están ausentes. En Venezuela los cóndores están extintos; en Colombia se estima que quedan alrededor de 60. En cambio, Chile y Argentina mantienen las poblaciones más saludables en la Patagonia.»
A partir de esa realidad, Rewilding Chile comenzó a colaborar con organizaciones de otros países.
«Estamos empezando a trabajar con Colombia para el repoblamiento de cóndores. También estamos colaborando con el picaflor de Arica, que está en peligro de extinción, y con una agencia de vida silvestre en Perú para compartir nuestra experiencia en la reproducción de ñandúes.»
Aclara que el objetivo no es abrir oficinas fuera de Chile, sino poner a disposición la experiencia desarrollada en Patagonia.
«No estamos abriendo oficinas en otros lados. Estamos abriendo trabajo con organizaciones locales. Creemos que la experiencia que hemos desarrollado en restauración ecológica y en una mirada territorial puede aportar a otros proyectos de conservación.»
«Ayudar a la naturaleza a sanar»
Uno de los conceptos que con mayor frecuencia aparece asociado a la organización es el rewilding. Carolina Morgado reconoce que todavía es un término poco conocido, pero sostiene que su significado es bastante simple.
«Si uno quisiera decirlo de una manera muy fácil, el rewilding es ayudar a la naturaleza a sanar.»
La diferencia, explica, está en que la mirada no se concentra únicamente en una especie.
«Cuando uno habla de restauración ecológica generalmente está pensando en una especie. Cuando habla de rewilding, en cambio, mira el ecosistema completo. No es solamente la especie, sino todo lo que está pasando ahí y cómo ayudar a que ese ecosistema vuelva a recuperarse.»
Esa visión implica, en ocasiones, intervenir activamente para recuperar procesos naturales.
«Muchas veces la conservación consiste en eliminar amenazas. En los parques nacionales trabajamos con ganaderos porque el ganado doméstico ha transmitido enfermedades a los huemules. También enfrentamos especies exóticas invasoras como el jabalí, que afecta gravemente a la fauna y la flora nativa. El manejo activo involucra tanto el repoblamiento de especies como la eliminación de amenazas. No es posible trabajar una cosa sin la otra.»

Foto: Marcelo Mascareno para Rewilding Chile
El trabajo colaborativo
Al finalizar la conversación, Carolina vuelve sobre una idea que atraviesa toda la entrevista: la conservación requiere sumar capacidades.
«Creo que estamos en un mundo donde hay que trabajar colaborativamente. Esa es la solución a los grandes problemas que estamos enfrentando.»
Para la directora ejecutiva de Rewilding Chile, el desafío no es únicamente proteger paisajes o recuperar especies. También implica construir alianzas que permitan mantener ese trabajo durante las próximas décadas, entendiendo que la conservación constituye una inversión de largo plazo para el desarrollo del país.
Entrevista completa:
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