“Sería un error que los vecinos de Cochamó no fueran los anfitriones”
La compra de la Hacienda Puchegüín, equivalente a cerca de un tercio de la superficie de Cochamó, abrió una nueva etapa para uno de los proyectos de conservación más ambiciosos de la Patagonia. La iniciativa busca proteger 133 mil hectáreas conectadas a un corredor biológico binacional de 1,6 millones de hectáreas entre Chile y Argentina, integrando biodiversidad, turismo y comunidades locales.
La adquisición de la Hacienda Puchegüín, concretada en diciembre de 2025, marcó un hito para la conservación en Chile. Con una superficie de 133 mil hectáreas en la comuna de Cochamó, el predio constituye una de las mayores iniciativas privadas de conservación desarrolladas en el país y forma parte de un corredor ecológico que conecta áreas protegidas de Chile y Argentina.
La compra fue impulsada por Puelo Patagonia junto a organizaciones como The Nature Conservancy, Patagonia Inc., Freyja Foundation y Wyss Foundation, mediante una campaña internacional que reunió más de US$ 78 millones para adquirir y gestionar el territorio.
Sin embargo, para Andrés Diez, director ejecutivo de Puelo Patagonia, el principal desafío comienza ahora.
“Lo más importante viene de aquí en adelante”, afirmó durante una conversación organizada por medios de Puerto Varas y Puerto Montt.
Aunque la noticia dio la vuelta al mundo, el proyecto aún no constituye formalmente un parque. Actualmente se encuentra en una etapa de planificación, levantamiento de información y diseño participativo para definir las figuras de protección y los usos futuros del territorio.
“Todavía no es parque, estamos en el proceso de creación del área protegida. Buscamos crear dos áreas protegidas que funcionan en conjunto, una de la más alta categoría que puede ser un parque y la otra como un área múltiple de uso”.
La propuesta preliminar considera un modelo de conservación que destinaría cerca del 80% del territorio a protección estricta y alrededor del 20% a usos múltiples compatibles con actividades tradicionales y turismo de baja escala.

Conservación con comunidades
Uno de los elementos distintivos del proyecto es el énfasis en la participación de las comunidades locales. Según explicó Diez, antes incluso del anuncio público de la compra se desarrollaron reuniones y talleres con vecinos de distintos sectores de la comuna.
“Nosotros también nos propusimos como meta que antes de empezar la campaña y antes que saliera la primera noticia de la campaña, iban a ser los vecinos”.
La iniciativa busca fortalecer actividades históricas del territorio, como las cabalgatas, la ganadería, la escalada y el turismo rural, evitando modelos de desarrollo de gran escala.
“Sería un error que los vecinos de Cochamó, los colonos, no fueran los anfitriones porque finalmente su cultura, su conocimiento es tremendamente atractivo y ellos saben mejor que nadie de ese lugar”.
Para Puelo Patagonia, la conservación debe estar vinculada al desarrollo local y al bienestar de quienes habitan el territorio.
“Nosotros creemos que la conservación tiene que ser con fines sociales”.
El proyecto contempla además infraestructura turística y recreativa localizada principalmente fuera de las zonas más sensibles ecológicamente, reforzando el rol de las comunidades como acceso y vínculo con el territorio.

Un corredor entre Chile y Argentina
La ubicación de Puchegüín le otorga una relevancia que trasciende a Cochamó. El área se inserta en un corredor biológico binacional de aproximadamente 1,6 millones de hectáreas, conectando ecosistemas desde el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales hasta áreas protegidas argentinas como Lago Puelo y Nahuel Huapi.
La zona alberga especies amenazadas como el huemul, el pudú, la ranita de Darwin y el monito del monte, además de extensos bosques de alerce.
“Los animales no tienen pasaporte”.
Diez explicó que actualmente existen monitoreos conjuntos con equipos argentinos para estudiar el desplazamiento de especies a ambos lados de la cordillera, particularmente del huemul.
“Mitigar amenazas, porque no solamente yo puedo mejorar el estado de conservación de la especie de un lado de la cordillera, si obviamente no tienen fronteras”.
Además del monitoreo científico, el proyecto busca fortalecer la conectividad ecológica entre áreas protegidas y mantener corredores naturales para especies que se desplazan entre ambos países.

El costo de conservar
Uno de los temas abordados durante la conversación fue el financiamiento de las áreas protegidas. Diez señaló que la conservación requiere infraestructura, monitoreo científico, restauración ecológica y personal especializado.
“Conservación sin financiamiento es conversación”.
Actualmente, el equipo desarrolla talleres comunitarios, estudios técnicos y levantamiento de información para elaborar futuros planes de manejo y definir los usos del territorio.
“Estamos levantando un montón de información, queremos tomar las mejores decisiones”.
La etapa que comienza ahora podría extenderse por varios años. Más que el cierre de una historia, la compra de Puchegüín abre un proceso destinado a definir cómo se conservará uno de los territorios más emblemáticos de la Patagonia norte y cuál será el papel de las comunidades en ese futuro.
Entrevista completa PUERTOS , programa emitido en vivo desde el hermoso hotel Wyndham Pettra
