Ranita de Darwin: convenio busca reforzar la conservación de uno de los anfibios más amenazados de Chile
La ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii), uno de los anfibios más amenazados de Chile y una especie única en el mundo por su particular forma de reproducción, será el foco de un convenio de colaboración suscrito por la Fundación Rewilding Chile (FRC), la Universidad Andrés Bello (UNAB) y la ONG Ranita de Darwin. El acuerdo busca fortalecer la investigación, el monitoreo y la conservación de sus poblaciones en parques nacionales de la Ruta de los Parques.
La especie habita los bosques templados del sur de Chile y Argentina y está clasificada En Peligro. Según el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) del Ministerio del Medio Ambiente, actualmente se conocen 56 poblaciones en Chile, la mayoría pequeñas y aisladas, lo que aumenta su vulnerabilidad frente a enfermedades y alteraciones de su hábitat. Su especie hermana, la ranita de Darwin del norte (Rhinoderma rufum), catalogada En Peligro Crítico, no registra observaciones confirmadas desde 1981.
Registrada por primera vez por Charles Darwin hace casi 200 años, la ranita de Darwin enfrenta hoy múltiples amenazas. Además de los efectos del cambio climático, su supervivencia se ve afectada por la pérdida y fragmentación del bosque nativo, los incendios forestales y la quitridiomicosis, una enfermedad fúngica que ataca la piel de los anfibios y compromete sus funciones vitales. El Plan RECOGE también identifica entre los factores de riesgo la degradación del hábitat, la presencia de especies exóticas invasoras y el desarrollo de infraestructura.
Considerada una de las especies más singulares de la fauna mundial, la ranita de Darwin posee una estrategia reproductiva única: el macho incuba a los renacuajos dentro de su saco vocal durante cerca de dos meses, hasta completar su metamorfosis, para luego liberarlos completamente desarrollados en el bosque.
El convenio contempla campañas de investigación y monitoreo de anfibios en parques nacionales de la Ruta de los Parques; intercambio de información técnica y científica; realización de capacitaciones; uso de herramientas tecnológicas innovadoras para el estudio de poblaciones y hábitats, entre otras acciones. Asimismo, las instituciones proyectan el desarrollo de acciones en línea con la Estrategia Binacional de Conservación y el Plan RECOGE de las Ranitas de Darwin.
«El convenio amplía el trabajo que la Fundación Rewilding Chile ha desarrollado en los parques nacionales Pumalín Douglas Tompkins y Corcovado a través de un programa de caracterización y monitoreo ecológico de anfibios, ya que suma las capacidades científicas y académicas de la UNAB y la experiencia de la ONG Ranita de Darwin como referente en el estudio y conservación de los anfibios del país», comentó Carolina Morgado, directora ejecutiva de Rewilding Chile.
Claudio Azat, Director del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello, destacó las características que hacen especial a la ranita de Darwin:
«Es el único anfibio en el mundo dentro de las más de 9 mil especies donde el macho se preña, este es un proceso que dura al menos dos meses. La metamorfosis ocurre dentro del saco vocal del padre, después de eso expulsa a los renacuajos que son independientes y viven en el bosque, como lo es la selva valdiviana. Este anfibio es tremendamente importante para Chile, Argentina y para el mundo y por eso estamos preocupados de poder estudiarla y tener evidencia para poder tomar las mejores medidas para su conservación».
«Desde ONG Ranita de Darwin traemos nuestra expertise técnica a este acuerdo, en específico nuestra expertise en el diseño e implementación de programas de monitoreo de anfibios a largo plazo, y esto se suma la experiencia de estas otras dos instituciones para representar un modelo colaborativo que permitirá avanzar en la conservación de nuestra biodiversidad», indicó Andrés Valenzuela, Presidente de ONG Ranita de Darwin e investigador en Zoological Society of London (ZSL), de Inglaterra.
La colaboración busca fortalecer el conocimiento científico sobre las poblaciones de anfibios presentes en la Patagonia y contribuir a la implementación de medidas de conservación para una especie considerada prioritaria por la estrategia nacional de biodiversidad y por los programas de recuperación impulsados en Chile.
