Más de 20 instituciones se unen para salvar a las ranitas de Darwin
La segunda edición de la Estrategia Binacional de Conservación reúne a organizaciones de Chile, Argentina, Reino Unido y Alemania y proyecta acciones hasta 2040 para proteger a dos especies únicas de anfibios, amenazadas por la pérdida de hábitat, el cambio climático, los incendios forestales y la quitridiomicosis. Una de ellas no ha sido observada desde 1981.
Hay una ranita que Chile no ve desde hace 45 años.
La ranita de Darwin del norte, o sapito vaquero (R. rufum), no ha sido observada desde 1981 y está clasificada como En Peligro Crítico y Posiblemente Extinta. Su especie hermana, la ranita de Darwin del sur (Rhinoderma darwinii), está clasificada como En Peligro de Extinción y sobrevive en poblaciones altamente aisladas.
Ambas tienen una característica extraordinaria: los machos crían los renacuajos dentro de su saco vocal, una forma de cuidado parental única entre las más de 9.000 especies de anfibios descritas en el mundo.
Su historia está estrechamente ligada a la de los bosques nativos de Chile y Argentina donde viven. La pérdida y degradación del hábitat, el cambio climático, los incendios forestales y la quitridiomicosis —una enfermedad infecciosa que ha diezmado poblaciones de anfibios en todo el mundo— han reducido las posibilidades de supervivencia de estas especies.
Frente a este escenario, más de veinte instituciones públicas, científicas, zoológicas, privadas y organizaciones sin fines de lucro de Chile, Argentina, Reino Unido y Alemania participan en la segunda edición de la Estrategia Binacional de Conservación de las Ranitas de Darwin, que proyecta acciones entre 2026 y 2040.
“La actualización de la Estrategia Binacional representa un hito para la conservación de las ranitas de Darwin. No solo incorpora importantes mejoras metodológicas, sino que también reafirma el compromiso de un consorcio diverso de instituciones que trabajan colaborativamente para evitar su extinción”, señaló el Dr. Andrés Valenzuela Sánchez, presidente del Comité de Gobernanza de la Estrategia Binacional, presidente de la ONG Ranita de Darwin e investigador permanente de la Zoological Society of London, en Inglaterra.

La pregunta que sigue sin respuesta
En el caso de la ranita de Darwin del norte, la pregunta central es si la especie todavía existe.
La nueva estrategia establece como una de sus metas identificar al menos una población local de R. rufum y alcanzar entre 51 y 249 individuos maduros hacia 2040. Para la ranita de Darwin del sur, plantea ampliar su área de ocupación hasta entre 500 y 1.999 km².
Para avanzar en esos objetivos, la estrategia contempla mejorar el conocimiento sobre la biología, distribución y genética de ambas especies; identificar posibles nuevas poblaciones y sitios prioritarios para acciones de conservación; y comprender mejor los efectos del cambio climático y la quitridiomicosis.
También incorpora medidas de protección y restauración de hábitats, mitigación de amenazas y conservación ex situ, incluyendo reproducción en cautiverio y, cuando corresponda, reintroducción de individuos.
El desafío es importante porque una evaluación de la implementación realizada en 2024 mostró avances desiguales. Mientras las acciones relacionadas con investigación científica presentaban un desarrollo mayor, solo cerca de la mitad de las acciones vinculadas con mitigación y control de amenazas estaban siendo implementadas.
Entre las barreras identificadas estuvieron la pandemia de COVID-19, el financiamiento limitado, el difícil acceso a algunas localidades y los cambios de autoridades gubernamentales.
Hernán Pastore, de la Administración de Parques Nacionales de Argentina y miembro del Grupo de Especialistas en Anfibios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), señaló que “proteger las poblaciones remanentes de ranitas de Darwin en Argentina y Chile requiere acciones coordinadas para enfrentar amenazas como la quitridiomicosis, la pérdida de hábitat y los incendios forestales. Sin estas intervenciones, la extinción de estas especies únicas es una posibilidad real que debemos evitar a toda costa».

El hongo que amenaza a los anfibios
Entre las amenazas que enfrenta la ranita de Darwin, la quitridiomicosis ocupa un lugar relevante. Provocada por hongos del género Batrachochytrium, esta enfermedad ha sido asociada a importantes disminuciones de poblaciones de anfibios a nivel mundial.
El Plan de Recuperación, Conservación y Gestión de las Ranitas de Darwin (RECOGE), instrumento oficial del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, también identifica la enfermedad entre las amenazas para ambas especies.
El plan registra, además, un episodio ocurrido en 2023 en Inio, Chiloé, donde se produjo un colapso de una población de R. darwinii asociado a la presencia del hongo. Entre las acciones contempladas se encuentra el diseño e implementación de un programa de rescate y recuperación para la especie en Parque Tantauco.
El RECOGE establece un horizonte de implementación de 15 años y contempla medidas de protección y restauración de hábitats, monitoreo, investigación, control de amenazas y participación de distintos actores.
La existencia de este instrumento oficial suma una nueva capa al trabajo de la Estrategia Binacional: la investigación y coordinación entre organizaciones puede vincularse ahora con un marco estatal de conservación para ambas especies en Chile.
Mucho más que salvar una ranita
La Estrategia Binacional plantea a las ranitas de Darwin como un emblema para la conservación del bosque templado austral.
La razón es concreta: proteger estas especies implica conservar también los ecosistemas de los que dependen. Por eso, la estrategia incorpora acciones que van más allá del monitoreo de ejemplares y buscan intervenir sobre hábitats, amenazas y condiciones que permiten la supervivencia de las poblaciones.
“La conservación de las ranitas de Darwin requiere la participación activa de múltiples actores, desde las comunidades locales hasta las instituciones públicas, científicas y privadas. Desde la Fundación Rewilding Chile, valoramos esta Estrategia porque permite coordinar esfuerzos, compartir capacidades y avanzar hacia acciones concretas para proteger a estas especies amenazadas” destacó Carolina Morgado, directora ejecutiva, de la Fundación Rewilding Chile.
El Dr. Claudio Azat, director del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello y co-presidente para Chile del Grupo Especialista en Anfibios de la UICN, señaló:
“Los bosques templados de Sudamérica son ecosistemas clave para la biodiversidad y desempeñan un papel fundamental en la regulación del clima y el almacenamiento de carbono. Que una ranita de no más de tres centímetros se convierta en un emblema de la conservación posiciona esta iniciativa como un referente internacional y demuestra que los anfibios pueden convertirse en especies bandera para la protección de ecosistemas completos”.
La dimensión ecológica ayuda a entender por qué la conservación de estas especies tiene un alcance mayor. La supervivencia de las ranitas depende de mantener bosques y ambientes adecuados, mientras que su desaparición puede ser una señal de alteraciones profundas en esos ecosistemas.
Una estrategia que cruza fronteras
La conservación de las ranitas de Darwin requiere además coordinación entre los países donde habitan. La Estrategia Binacional articula esfuerzos de Chile y Argentina y suma la participación de instituciones internacionales del Reino Unido y Alemania.
Desde su creación en 2018, la estrategia ha fortalecido la colaboración entre agencias gubernamentales, academia, ONG, instituciones zoológicas y el sector privado. Entre las instituciones internacionales que han participado durante más de una década en su protección se encuentran la Zoological Society of London, del Reino Unido, y el Zoo Leipzig, de Alemania.
«La conservación de especies amenazadas solo es posible cuando la ciencia trasciende fronteras. La colaboración internacional nos permite compartir conocimiento, recursos y experiencias que ninguna institución podría reunir por sí sola, y ha sido clave para el desarrollo de esta Estrategia Binacional», señaló Prof. Dr. Jörg Junhold, director del Zoo Leipzig.
La segunda edición de la estrategia también modifica el papel de la investigación científica. El objetivo es que los estudios permitan orientar directamente las decisiones de conservación y apoyar la mitigación y el control de amenazas, de modo que las acciones se sustenten en la mejor evidencia disponible.
En Chile, este trabajo se articula además con el Plan RECOGE de las Ranitas de Darwin, que entrega un marco oficial para las acciones de conservación.
Para la ranita de Darwin del norte, el desafío es volver a encontrar una población después de 45 años sin observaciones. Para la ranita del sur, es evitar que las poblaciones que todavía existen continúen desapareciendo.
Ambas historias convergen en un mismo desafío: conservar las condiciones ecológicas que permiten que las ranitas de Darwin sigan viviendo en los bosques templados de Chile y Argentina.
