Karin Solís, seremi de Salud Los Lagos tras detección de coliformes fecales en dos playas de Puerto Varas: “Estamos realizando una investigación sanitaria para conocer el origen de la contaminación”

Tras detectar coliformes fecales sobre la norma en dos puntos de la playa del centro y otro de Puerto Chico, la Seremi de Salud de Los Lagos cuenta que iniciaron una investigación sanitaria para identificar el origen de estas alteraciones, la coordinación de medidas de mitigación con la Municipalidad de Puerto Varas y no descarta cerrar playas si es necesario para resguardar la salud de las personas.

Por Cristóbal Arriagada Ahumada

Las últimas semanas Puerto Varas ha sido noticia a nivel nacional por la contaminación de coliformes fecales en la bahía urbana de la comuna del Lago Llanquihue. Lo más reciente fue que ayer se dieron a conocer los resultados de las últimas mediciones de la Seremi de Salud de Los Lagos, donde se detectaron tres puntos por sobre la norma ambiental en dos playas de la ciudad.

En esta entrevista a The Puerto Varas, Karin Solís, seremi de la Salud de la región, confirma que se encuentran realizando una investigación sanitaria para identificar el origen de los focos de contaminación. “Estos focos responden a distintos factores que pueden provocar un aumento de coliformes fecales en determinados sectores”, explica. 

En este contexto, este martes la autoridad sanitaria sostuvo una reunión con el alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate. Según comenta, el encuentro permitió iniciar un trabajo colaborativo y avanzar en la definición de un plan de mitigación orientado a resguardar la salud de la comunidad. “Queremos evitar que se genere alguna contingencia ambiental que pueda poner en riesgo la salud de la población”, asegura.

Sobre la reunión con el alcalde Tomás Gárate, ¿cuáles fueron los principales temas abordados y qué compromisos o acciones se acordaron en ese encuentro?

La verdad es que nosotros quedamos muy contentos y conformes con la disposición que mostró el alcalde de Puerto Varas. Esta reunión se da en el marco del monitoreo que como Seremi de Salud realizamos de las aguas recreacionales de la región. Previo al inicio del período estival, nosotros analizamos un total de 95 puntos correspondientes a distintos balnearios de la Región de Los Lagos.

Dentro de esos puntos, se identificaron ocho que resultaron alterados (tres en la comuna). Frente a ese escenario, el alcalde actuó de manera muy proactiva, iniciando un trabajo colaborativo con nosotros y solicitando nuestra asesoría técnica para poder establecer un plan de mitigación. El objetivo central de ese plan es, por supuesto, resguardar la salud de la comunidad de Puerto Varas.

Fue una reunión muy provechosa, donde además el municipio presentó propuestas concretas de trabajo para subsanar esta situación y velar por la seguridad sanitaria de la comunidad, especialmente considerando las medidas de mitigación que ya se están comenzando a desarrollar.

Considerando los últimos resultados del monitoreo, donde se detectaron tres puntos sobre la norma —dos en el centro y uno en la zona de Puerto Chico—, ¿cuál es su evaluación del estado actual de la bahía urbana de Puerto Varas?

Estos focos que hoy día se identifican sobre la norma responden a distintos factores que pueden provocar un aumento de coliformes fecales en determinados sectores. Frente a eso, como Seremi, estamos realizando las indagaciones correspondientes, es decir, una investigación sanitaria para tratar de identificar el origen de estas alteraciones.

Independiente de que estemos en período estival, nuestro trabajo de fiscalización y monitoreo no se detiene. Seguimos investigando y trabajando de manera colaborativa con la Armada, con los municipios y con nuestra propia institución, justamente para velar por la seguridad sanitaria de las personas.

Además, nos preocupa no solo la situación actual, sino también lo que pueda ocurrir en el período invernal, donde aumenta la escorrentía de aguas lluvia. Queremos evitar que se genere alguna contingencia ambiental que pueda poner en riesgo la salud de la población.

Usted mencionaba el trabajo colaborativo. La Seremi participó en el Plan Lago Sin Huella durante un año. El alcalde nos afirmó que ustedes realizaron el monitoreo en una primera etapa, pero que luego indicaron que no contaban con la capacidad para sostenerlo en el tiempo. ¿Cuál fue el rol específico de la Seremi dentro de ese plan, por qué se retiraron y cómo evalúan el trabajo conjunto hacia adelante?

Este tipo de iniciativas también nacen desde la proactividad de los alcaldes y alcaldesas. En un inicio, entendiendo que el municipio no contaba con capacidades técnicas ni presupuestarias suficientes, nosotros pudimos asumir un rol de apoyo que, hay que decirlo, no es una competencia directa de la Seremi, sino más bien un rol de orientación y asesoría técnica.

En ese contexto, realizamos la inducción al trabajo, acompañamos técnicamente al municipio e iniciamos el monitoreo a través de un compromiso y un convenio de colaboración. Eso permitió instalar una trazabilidad y un sistema de monitoreo que se sostuvo por aproximadamente un año.

Una vez que el equipo municipal ya tenía instaladas las capacidades y las habilidades necesarias, nosotros nos retiramos de ese rol operativo. Y eso es justamente lo que buscamos: fortalecer las capacidades locales. Nuestro rol permanente es cumplir con la normativa sanitaria, realizar monitoreos aleatorios y, cuando corresponde, entregar la información a la Armada de Chile para que se determine el uso o restricción de aquellos balnearios que no cumplen con las condiciones ambientales y que pueden poner en riesgo la salud de las personas.

En otras regiones del país se han aplicado medidas más drásticas. Por ejemplo, el verano pasado en Arica se cerró la playa Chinchorro por altos niveles de coliformes fecales. ¿Se ha evaluado aplicar medidas similares en Puerto Varas, como restricciones preventivas o incluso el cierre de playas? 

Efectivamente, esa es una medida que siempre está dentro de las alternativas y no se descarta. Todo depende del nivel de contaminación por coliformes fecales que se detecte.

Nosotros vamos a seguir monitoreando de manera permanente y hemos comunicado a los municipios que este monitoreo continuará. La idea es evaluar si las medidas de mitigación que están implementando tienen un impacto positivo. Si, por el contrario, se observa un aumento sostenido de los niveles de contaminación, siempre existe la posibilidad de aplicar medidas más restrictivas, incluyendo cierres preventivos.

En cuanto a la coordinación interinstitucional, ¿cómo se está articulando la Seremi con el municipio, otros servicios públicos y autoridades sectoriales para enfrentar estos episodios de contaminación?

Existen distintas modalidades de coordinación. Hay una coordinación que lidera la Delegación Presidencial Regional, donde participan los actores que ya estuvieron involucrados en el Plan Lago Sin Huella, incluyendo la Asociación de Municipios de la Cuenca del Lago Llanquihue.

Además, trabajamos a través de mesas técnicas con la Armada de Chile y con los alcaldes, alcaldesas y sus encargados de medio ambiente en los municipios. Posterior a cada monitoreo, desde la Seremi notificamos formalmente a todos los municipios involucrados.

Cuando, por distintos motivos, esa información no llega de manera inmediata, nuestros equipos técnicos del área de aguas realizan notificaciones adicionales por correo electrónico para asegurar que todos cuenten con la información necesaria. A partir de eso, los municipios pueden solicitar acompañamiento técnico o bien implementar con sus propios equipos un plan de mitigación, tras lo cual nosotros volvemos a monitorear para evaluar si las medidas han tenido un impacto positivo.

En el caso específico de Puerto Varas, ¿es un trabajo de asesoría técnica?

Sí, nosotros continuamos trabajando con Puerto Varas. De hecho, es uno de los casos que destacamos por su nivel de proactividad. Quiero aprovechar de felicitar al alcalde Tomás Gárate, porque ha demostrado un trabajo ejemplar.

Este proceso de instalar capacidades técnicas en el equipo municipal fue posible gracias a esa proactividad. El plan de monitoreo inicial que se implementó en su momento forma parte de una continuidad de trabajo que hoy se retoma y se fortalece.

En el registro histórico de la Seremi de Salud se observan al menos cinco puntos de la bahía urbana de Puerto Varas que presentan reiteradamente altos niveles de coliformes fecales durante los últimos diez años. ¿Qué lectura hace usted de esta persistencia en el tiempo y qué acciones específicas se están considerando para identificar el origen de estos sectores críticos?

Muchas de estas situaciones están asociadas al aumento de la demanda por proyectos habitacionales, que en algunos casos terminan incorporándose al territorio con o sin un tratamiento adecuado de sus aguas servidas. Eso genera una mayor carga contaminante sobre la bahía.

Por lo mismo, nosotros somos muy exigentes al momento de evaluar proyectos habitacionales. Exigimos que cumplan estrictamente la normativa vigente y que las empresas de servicios sanitarios actúen con responsabilidad, asegurando que las aguas sean tratadas obligatoriamente antes de ser evacuadas hacia las bahías de la región.

Ese control riguroso es clave para evitar que estos puntos críticos sigan manteniéndose en el tiempo.

Audio entrevista:

Revisa el especial de The Puerto Varas de la Contaminación del Lago Llanquihue en estos cinco reportajes publicados en los últimos meses: