Agrollanquihue por alza de combustibles: “Cuando producir deja de ser viable, el problema pasa a ser país”
El gremio advierte que el sostenido aumento en el precio de los combustibles está elevando los costos de producción agrícola, reduciendo márgenes y afectando decisiones productivas en la región de Los Lagos, en un escenario marcado por la volatilidad internacional en los precios de la energía.
El alza en el precio de los combustibles, impulsada por factores externos como la inestabilidad en los mercados internacionales del petróleo, ajustes en los mecanismos de estabilización de precios y variaciones en el tipo de cambio, continúa impactando a distintos sectores productivos en Chile. En el sur, donde la actividad agropecuaria depende intensivamente del uso de maquinaria y transporte, el efecto es directo. En este contexto, Agrollanquihue emitió una declaración pública en la que advierte sobre las consecuencias que este escenario ya está generando en el sector.
Declaración Agrollanquihue ante el alza en el precio de los combustibles
“Desde Agrollanquihue manifestamos nuestra profunda preocupación ante el alza importante en el precio de los combustibles, una situación que está golpeando directamente al sector agropecuario y tensionando seriamente su viabilidad productiva.
La actividad agrícola depende de manera directa con uso intensivo de combustibles, tanto para la operación de maquinaria como para el traslado de insumos y productos. Este incremento ha elevado de forma significativa los costos de producción, reduciendo los márgenes y generando un escenario de alta incertidumbre para los agricultores.
Hoy, muchos productores se ven enfrentados a una decisión compleja: continuar produciendo con costos que no logran absorber o ajustar sus niveles de actividad a lo estrictamente necesario. En la práctica, esto ya se está traduciendo en una menor intensidad productiva, postergación de labores e incluso en la decisión de no sembrar en algunos casos.
Las consecuencias de este escenario son evidentes. Una menor producción impacta directamente en la disponibilidad de alimentos y, en el mediano plazo, presiona al alza los precios. Esto no solo afecta al sector, sino que compromete un aspecto clave para el país: la seguridad alimentaria, entendida como la capacidad de asegurar el abastecimiento oportuno y suficiente de alimentos para la población.
No es razonable que el sector agropecuario deba absorber en solitario el impacto de factores externos, mientras se pone en riesgo la continuidad de muchas unidades productivas y el desarrollo del país. Cuando producir deja de ser viable, el problema deja de ser sectorial y pasa a ser un problema país.
Como gremio, hacemos un llamado a las autoridades a tomar conciencia de la magnitud de este impacto y a evaluar medidas que permitan dar mayor estabilidad a la actividad agrícola. El agro requiere condiciones mínimas de certeza para poder planificar, invertir y producir.
De continuar esta misma situación, el efecto de esta alza no solo se verá en el campo, sino también en la mesa de todos los chilenos”.
