Comisión Ambiental aprueba ampliación de planta de Loncotoro, obra clave del plan exigido por el Tribunal Ambiental por contaminación del Lago Llanquihue
La Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Los Lagos aprobó la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto de ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Loncotoro, iniciativa presentada por Suralis como parte del Plan de Reparación ordenado por el Tercer Tribunal Ambiental, y que durante años enfrentó protestas vecinales y oposición de autoridades locales.
Por Cristóbal Arriagada Ahumada
En 2019 el Tercer Tribunal Ambiental ordenó a Essal, hoy Suralis, a elaborar e implementar un Plan de Reparación Ambiental destinado a mitigar y reparar el daño causado en el Lago Llanquihue en la bahía de Puerto Varas. En ese entonces, se determinó que una de las iniciativas más relevantes para lograr el cumplimiento es ampliar la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Loncotoro.
Casi siete años después ese objetivo se ve más cerca, ya que se publicó la aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental para el proyecto de ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Loncotoro.
Durante ese tiempo, el proyecto no avanzó sin controversias. La iniciativa fue objeto de protestas ciudadanas en Llanquihue (ver artículo), con movilizaciones registradas en distintos momentos, donde vecinos expresaron su rechazo a la ampliación de la infraestructura sanitaria operada entonces por Essal, hoy Suralis. Las manifestaciones incluyeron concentraciones públicas, reuniones informativas y pronunciamientos de dirigentes vecinales que solicitaron detener o reevaluar el proyecto (ver artículo).
En ese mismo período, la Municipalidad de Llanquihue convocó a reuniones ciudadanas y manifestó su oposición a la ampliación, solicitando mayores antecedentes técnicos y ambientales (ver publicación). Estos reparos se dieron antes del ingreso y durante la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental, en un contexto de desconfianza acumulada hacia la operación sanitaria en la cuenca del Lago Llanquihue.
Pese a ese escenario, el proyecto continuó su tramitación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y, el 7 de enero de 2026, la Comisión de Evaluación Ambiental de Los Lagos resolvió aprobar la Resolución de Calificación Ambiental. Desde su notificación, se abrió un plazo de 30 días hábiles para la interposición de reclamaciones por parte de quienes participaron del proceso de participación ciudadana.
La iniciativa tiene como objetivo general ampliar la capacidad de tratamiento hasta un caudal máximo horario de 450 litros por segundo, con el fin de dar cumplimiento a las exigencias del Plan de Reparación ordenado por el Tribunal Ambiental y evitar la activación de aliviaderos de tormenta producto del ingreso irregular de aguas lluvias y napa al sistema de alcantarillado.
Entre sus objetivos específicos, el Estudio de Impacto Ambiental detalla la ampliación de la capacidad hidráulica de la planta, el refuerzo de la conducción de caudales desde la Planta Elevadora Vicente Pérez Rosales hacia la PTAS de Llanquihue y la incorporación de mejoras
tecnológicas en el tratamiento biológico, incluyendo unidades de lodos granulares y un aumento en la capacidad de desinfección.

El fallo ambiental y el origen del Plan de Reparación
El 8 de agosto de 2019, el Tercer Tribunal Ambiental dictó sentencia en la causa rol D-30-2017, declarando la existencia de daño ambiental en el Lago Llanquihue producto de las descargas de aguas servidas y aguas mixtas desde los aliviaderos de tormenta de las plantas elevadoras Santa Rosa y Puerto Chico, operadas entonces por Essal, hoy Suralis.
La sentencia ordenó a la sanitaria elaborar e implementar un Plan de Reparación Ambiental destinado a mitigar y reparar el daño causado en la bahía de Puerto Varas. Entre 2019 y 2021, dicho plan fue objeto de observaciones, correcciones y reformulaciones por parte del Tribunal, hasta que en agosto de 2021 se instruyó consolidar todas las modificaciones en un solo documento.
Los objetivos del plan quedaron definidos en cuatro ejes principales: reducir el ingreso de aguas lluvias al sistema de alcantarillado, aumentar la capacidad de almacenamiento y conducción, disminuir la activación de aliviaderos de tormenta y generar información sistemática sobre las descargas y eventos de precipitación.
El Plan de Reparación considera una serie de obras e inversiones sanitarias. Entre ellas se incluyen programas anuales de gestión de redes —como pruebas de humo, filmación de colectores, reparación de cámaras y eliminación de conexiones irregulares—, además del reforzamiento del sistema de recolección y elevación de aguas servidas.
Una de las principales obras ejecutadas en el marco del plan fue la construcción y puesta en marcha de estanques de tormenta de 400 m³ en los sectores Santa Rosa y Puerto Chico, los cuales comenzaron a operar durante 2022 con una inversión de más de $3.500 millones. Estos estanques tienen por objetivo almacenar aguas mixtas durante eventos de lluvia intensa, reduciendo la necesidad de activar los aliviaderos hacia el lago.
A estas inversiones se suma la ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas Puerto Varas–Llanquihue, ubicada en Loncotoro, iniciativa que la empresa ha presentado como parte del cumplimiento integral del Plan de Reparación. Según antecedentes públicos del Estudio de Impacto Ambiental, la inversión estimada del proyecto alcanza más de $8.000 millones.
