Pudú muere atropellado en la Ruta 225
El ejemplar fue encontrado muerto este martes en el kilómetro 34,5, camino a Ensenada, en una zona aledaña a la ruta de acceso al Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, que este año cumplió 100 años desde su creación. Organizaciones locales llaman a fortalecer las medidas de prevención para proteger la fauna.
Un pudú murió atropellado este martes en el kilómetro 34,5 de la Ruta 225, camino a Ensenada, sector aledaño al Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.
El hecho generó preocupación entre organizaciones locales, que advierten sobre la reiteración de atropellos de fauna en esta ruta y plantean la necesidad de avanzar hacia medidas preventivas permanentes.
Rodolfo Ardaván, director de la Agrupación de Turismo Ensenada manifestó su preocupación por la situación:
“Como Agrupación de Turismo Ensenada, manifestamos nuestra profunda preocupación ante la reiterada muerte de fauna en nuestro territorio. Esta situación constituye una problemática ambiental que no ha sido controlada de manera efectiva. Ensenada es parte del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, un área de extraordinario valor natural, cuya conservación es una responsabilidad compartida. Consideramos indispensable avanzar en medidas concretas y coordinadas, fortaleciendo la educación ambiental, promoviendo mayor conciencia y dotando al territorio de infraestructura adecuada, especialmente en sectores de alto tránsito y riesgo para la fauna. Hacemos un llamado a las autoridades, instituciones y comunidad a asumir un compromiso activo con la protección de nuestro patrimonio natural. Si bien la señalética es valiosa, por sí sola no basta. Necesitamos acciones preventivas, fiscalización y planificación que protejan efectivamente la vida silvestre. Reafirmamos, además, nuestra disposición a colaborar en iniciativas que contribuyan a la conservación, convencidos de que la protección de la naturaleza debe ser un eje fundamental para el desarrollo de nuestro territorio y una actividad turística responsable.”
Por su parte, Ennio Nasi, presidente del Comité Ambiental Comunal de Puerto Varas, señaló:
“Este nuevo atropello en la Ruta 225 vuelve a evidenciar una problemática que conocemos y que se repite año tras año, especialmente cuando aumenta el flujo de visitantes hacia Ensenada y el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Como Comité Ambiental Comunal hemos insistido en la necesidad de avanzar desde la reacción ante cada atropello hacia medidas preventivas y permanentes, como zonas de tránsito calmado y pasos de fauna en los puntos de mayor sensibilidad. Esta ruta atraviesa un territorio de enorme valor ecológico y requiere que su diseño también considere la protección de las especies que lo habitan.”
Una ruta hacia un parque centenario
El punto donde ocurrió el atropello se encuentra fuera del polígono del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, pero en el entorno de una de sus principales rutas de acceso. El parque fue creado el 17 de agosto de 1926 y este año cumplió 100 años, siendo el más antiguo del país.
El animal afectado corresponde a un pudú (Pudu puda), el ciervo más pequeño del mundo. Es una especie propia de los bosques templados del sur de Chile y Argentina, asociada principalmente a sectores de vegetación densa, sotobosque y bosques nativos. En Chile se distribuye desde la Región del Maule hasta Aysén, con presencia particularmente importante en el sur del país y Chiloé. Su pequeño tamaño —alcanza cerca de 40 centímetros de altura—, comportamiento tímido y preferencia por ambientes de vegetación cerrada hacen que su presencia pueda pasar inadvertida incluso en zonas cercanas a caminos.
En Chile, el pudú está clasificado oficialmente como Vulnerable (VU), categoría que se mantiene vigente en el sistema de clasificación del Ministerio del Medio Ambiente. Entre las principales amenazas identificadas se encuentran la pérdida y fragmentación del bosque nativo, los ataques de perros, la caza ilegal y los atropellos.
El nuevo caso vuelve a poner el foco en la convivencia entre el tránsito vehicular y la fauna que habita los sectores aledaños a áreas de alto valor natural.
