La respiración y el ritmo. Por: José Luis Nieto Echeverría. Profesor de lengua castellana y comunicación para educación básica y media. Profesor de lenguaje y música en Explora.
Pocas veces ponemos atención en nuestra respiración, es un hecho mecánico que damos por sentado. Sin embargo en educación es crucial detenernos y reflexionar con respecto a esta situación. Si aterrizamos a la sala de clases, tanto fuera como dentro de ella, nuestros estudiantes están en un constante proceso de respiración: inhalando, interiorizando y exhalando. Nosotros como educadores somos el puente que procura que aquello que nuestros estudiantes lleven hacia adentro, al aire, sean de la mejor calidad. Esto ayudará a generar órganos sanos y fuertes que las permitan situarse en el mundo.
Ahora bien, pensemos en el ritmo como una sucesión regular de silencios y sonidos repetidos en el tiempo. Este hecho está completamente relacionado con la respiración. Esta última también es rítmica.
Si juntamos estos dos procesos y lo trasladamos Al quehacer educativo, es decisivo que nuestros estudiantes encuentren en dicho espacio, un lugar donde puedan respirar rítmicamente, para que cuando les toque el momento de salir al mundo, exhalen lo que cada uno tiene para dar de manera asertiva. Porque aunque no lo crean no todo ser humano sabe respirar. No es un proceso tan simple, requiere de tomarse a sí mismo.
