El parque más antiguo de Chile se suma a la visión de Douglas Tompkins: Ruta de los Parques de la Patagonia

En octubre de 2015, Douglas Tompkins presentó en Frutillar una propuesta que vinculaba la conservación de la Patagonia, el acceso público a los parques y el desarrollo de sus comunidades vecinas. Once años después, Vicente Pérez Rosales se incorpora a la Ruta de los Parques de la Patagonia. El ingreso del parque que cumple cien años conecta esa visión con Puerto Varas y sus comunidades, donde autoridades, instituciones y emprendedores coinciden en la oportunidad, pero también plantean las condiciones necesarias para aprovecharla.

En el Teatro del Lago, Douglas Tompkins habló de la naturaleza antes que de los destinos turísticos. Era el 6 de octubre de 2015 y se dirigía a los participantes de la Cumbre Mundial de Turismo Aventura de la Adventure Travel Trade Association, ATTA. Su exposición presentaba una manera de relacionar los parques de la Patagonia con las oportunidades de quienes vivían junto a ellos. La prioridad quedó expresada en una frase: “Tratamos de recalcar constantemente en nuestro trabajo que la salud de la naturaleza está primero y por encima de todo”.

Once años después, el parque nacional más antiguo de Chile se incorpora a la Ruta de los Parques de la Patagonia. El anuncio, publicado el 9 de octubre de 2026, sitúa a Vicente Pérez Rosales como el parque número 18 de una red que conecta más de 60 comunidades y recorre más de 2.800 kilómetros, desde Puerto Varas hasta Cabo de Hornos. La alianza de ingreso se firmó en Puerto Varas.

Creado el 17 de agosto de 1926, Vicente Pérez Rosales tiene más de 253 mil hectáreas en las comunas de Puerto Varas y Puerto Octay. El volcán Osorno, los saltos del Petrohué y el lago Todos los Santos forman parte de su paisaje más conocido. Sus bosques siempreverdes y los hábitats de especies como el pudú, la guiña, el huillín y el monito del monte constituyen el patrimonio vivo sobre el que descansa buena parte de su atractivo turístico.

Su incorporación enlaza un siglo de conservación pública con una propuesta territorial formulada mucho después. El parque aporta historia, biodiversidad y experiencia turística; la Ruta ofrece una articulación con otras áreas protegidas, comunidades e instituciones de la Patagonia. Para comprender esa relación hay que volver a las palabras de Tompkins en Frutillar.

La naturaleza como condición del desarrollo

Tompkins había conocido el mundo empresarial como fundador de The North Face y cofundador de Esprit. Dedicó el último cuarto de siglo de su vida a la conservación en Sudamérica. La ecología profunda, influida por el filósofo noruego Arne Naess, fue parte del fundamento de ese cambio: reconocer el valor de las demás especies y entender a los seres humanos como integrantes de la comunidad de la vida.

En la introducción de Tompkins Conservation 25. Un cuarto de siglo de trabajo para salvar la vida silvestre, firmada conjuntamente por Doug y Kris Tompkins, ambos establecieron su prioridad:

“Nuestra máxima prioridad ha sido restaurar y preservar los hábitats salvajes, creando nuevas áreas protegidas, en especial con los parques nacionales”.

https://www.rewildingchile.org/web/wp-content/uploads/2021/08/Tompkins-Conservation-25-Un-cuarto-de-siglo-de-trabajo-para-salvar-la-vida-silvestre.pdf

La elección de los parques nacionales vinculaba la iniciativa privada con una institución pública capaz de sostener la protección de esos territorios en el tiempo. En su exposición de 2015, Tompkins llevó esa convicción ante una audiencia dedicada al turismo de aventura:

“No tendremos ninguna economía, ninguna sociedad, civilización, ni tampoco turismo de aventura, en un planeta muerto”.

El turismo podía contribuir al desarrollo de los pueblos si resguardaba el patrimonio del que dependía:

“Pero aquí tenemos una oportunidad de lograr una huella menor con el turismo de naturaleza y procesos bien pensados a lo largo del camino, y conservar ese mundo silvestre que tenemos”.

La propuesta requería caminos, infraestructura, servicios y administración, además de interlocución con el Estado. Tompkins describió ese trabajo en Frutillar:

“En cualquier caso, hemos estado publicando libros, haciendo la investigación, trabajando con personas del gobierno, y hay bastante entusiasmo por esto”.

Había antecedentes anteriores a esa exposición. En 2012 se publicó Carretera Austral. El camino más espectacular de Sudamérica, con fotografías de Linde Waidhofer y un texto firmado por Tompkins. Allí defendía una ruta escénica con señalización armónica, mantenimiento y cuidado del paisaje. El libro registraba una solicitud hecha en 1997 para dar ese carácter al tramo de Pumalín, cuando Ricardo Lagos era ministro de Obras Públicas.

https://www.rewildingchile.org/web/wp-content/uploads/2021/08/Carretera-Austral-El-camino-mas-espectacular-de-Sudamerica.pdf

Sernatur sitúa la presentación de la propuesta de la Ruta al Estado en septiembre de 2014, por la entonces Fundación Yendegaia, hoy Rewilding Chile. Los once años corresponden, por tanto, a su exposición ante la audiencia internacional de ATTA, cuando la idea ya tenía un trabajo previo.

La preocupación por los caminos tendría una expresión administrativa en agosto de 2017, con el primer Instructivo de Ruta Escénica, resultado de un trabajo colaborativo con la Dirección de Vialidad documentado por Rewilding Chile. Pero también era necesario preparar los propios parques. Al describir Pumalín, Tompkins enumeró:

“Hemos asumido un gran esfuerzo durante los últimos veinte años para construir infraestructura de acceso público: campamentos, miradores, centros de visitantes, viviendas para guardaparques, señalización, puentes, todo lo que conforma los parques nacionales”.

Respecto de los entonces proyectos de parques Pumalín y Patagonia, explicó:

“Queremos entregar esto al gobierno chileno como una especie de parque llave en mano, por así decirlo. Así que está listo para funcionar”.

De la iniciativa privada al patrimonio público

La entrega al Estado formaba parte del propósito. Una declaración de Tompkins, proveniente del documental Wild Legacy y reproducida por Tompkins Conservation en enero de 2018, expresaba su dimensión social:

“Los Parques Nacionales representan una buena forma de equidad social, ya que les pertenecen a todos”.

El traspaso buscaba que tierras conservadas por iniciativa privada se integraran al patrimonio del país. Tompkins vinculaba ese trabajo con la incidencia en las decisiones públicas. En un pasaje firmado por él en el libro Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, señaló:

“Es un acercamiento doble en el que uno colabora con el otro: el activismo nutre a la conservación y viceversa”.

Douglas Tompkins falleció el 8 de diciembre de 2015, después de un accidente en kayak en el lago General Carrera. Kristine McDivitt Tompkins, cofundadora y presidenta de Tompkins Conservation, asumió junto a sus equipos la continuidad del proyecto compartido.

El 15 de marzo de 2017, Kristine Tompkins y la presidenta Michelle Bachelet firmaron en Pumalín un protocolo para crear, ampliar y reclasificar áreas protegidas. Según el Ministerio del Medio Ambiente, el acuerdo contemplaba donar 407.625 hectáreas privadas, junto con su infraestructura, construcciones y bienes. El Gobierno se comprometía a sumar 949.368 hectáreas fiscales y reclasificar 2.662.886 hectáreas de reservas nacionales o forestales como parques nacionales.

Las más de 4,5 millones de hectáreas comprendidas en la propuesta reunían, por tanto, terrenos donados, tierras fiscales y áreas que ya tenían alguna protección. La iniciativa privada movilizaba decisiones sobre un patrimonio de extensión mayor, cuya protección y administración quedaban bajo responsabilidad estatal.

La formalización continuó en 2018 con los decretos que permitieron crear Pumalín Douglas Tompkins, Melimoyu y Patagonia; reclasificar Cerro Castillo y Kawésqar como parques nacionales; y ampliar Hornopirén, Corcovado e Isla Magdalena. Junto con áreas protegidas anteriores, dieron forma a una ruta de 17 parques.

El 26 de abril de 2019, en El Amarillo, Tompkins Conservation hizo la entrega formal de Pumalín y Patagonia al Estado. Los parques incluían senderos, sitios de camping, centros de información e infraestructura para su administración y para guardaparques. La Subsecretaría de Turismo informó entonces que CONAF contaba con 25 guardaparques para ambas unidades y que las fundaciones y el Estado habían acordado una mesa de diálogo por diez años.

El acuerdo y los decretos se concretaron durante el gobierno de Michelle Bachelet; la entrega formal ocurrió durante la segunda administración de Sebastián Piñera. La continuidad institucional permitió que el proyecto avanzara después de la muerte de Douglas, con el liderazgo de Kristine Tompkins y el trabajo de sus equipos.

Vicente Pérez Rosales se suma ahora desde una condición distinta: es un parque público desde 1926 que ingresa a la articulación territorial que aquella donación ayudó a hacer posible.

Los pueblos también eran parte de la visión

La propuesta de Tompkins comprendía lo que ocurría fuera de los límites de las áreas protegidas. En Frutillar formuló una de las relaciones centrales de la Ruta:

“Pero el verdadero esfuerzo es estimular el desarrollo de servicios turísticos, hoteles y demás, guías, tiendas y restaurantes en los pueblos que están fuera del parque, pero cerca del parque, de modo que haya un programa de desarrollo rural simultáneamente con el desarrollo de los parques”.

El Amarillo, en el acceso sur de Pumalín, permitía observar esa idea en una localidad concreta. Su revitalización comenzó en 2007 y adquirió mayor urgencia después de la erupción del volcán Chaitén, en 2008. Incluyó fachadas, cercos, jardines, señalización y molduras decorativas elaboradas por artesanos, con participación de la Junta de Vecinos Tres Aldeas.

En el libro El Amarillo, el renacer de un pueblo, Tompkins vinculó el cuidado del entorno con las posibilidades de la comunidad:

“La prosperidad viene con orden y belleza, buen mantenimiento y una cara amable y alegre en la comunidad”.

Su argumento relacionaba el mejoramiento del pueblo con el orgullo local y la preocupación por la naturaleza vecina. Esa atención también debía orientar las construcciones dentro de los parques. Al hablar del Parque Patagonia y de la tradición de arquitectura de parques nacionales, señaló:

“Nos gustaría revitalizar esa idea para que la arquitectura de los parques y la infraestructura de acceso público estén a la altura de los propios paisajes y de la biodiversidad que allí se encuentra”.

https://www.rewildingchile.org/web/wp-content/uploads/2023/08/LibroDigital_ElAmarillo-RWC-ES-ago2023.pdf

En un homenaje publicado el 8 de diciembre de 2025, Tompkins Conservation atribuyó a Douglas una frase que sintetiza esa convicción: “Si algo puede salvar el mundo, apostaría mi dinero a la belleza”.

La belleza tenía así una expresión material: cuidar el paisaje, preparar el acceso y mantener las instalaciones. El desarrollo turístico debía corresponder al valor del territorio que lo hacía posible.

Conservación y oportunidades económicas

En diciembre de 2024, Sernatur informó la puesta en marcha del Programa Transforma “Ruta de los Parques de la Patagonia, Destino Mundial de Naturaleza y Conservación”, impulsado por Corfo con un horizonte de diez años. Su hoja de ruta contempla capacidades emprendedoras y de gestión, accesibilidad, transporte, infraestructura y conectividad digital en Los Lagos, Aysén y Magallanes.

La preparación de personas del territorio es una de las expresiones de esa colaboración. En mayo de 2024, Rewilding Chile informó la formación de 40 guías de turismo y conservación: 21 en Chamiza, vinculados a Alerce Andino, y 19 en Chile Chico, junto al Parque Patagonia. Participaron Sernatur, CONAF, Alerce Outdoors y la Universidad Austral de Chile, Campus Patagonia. La formación incluyó flora, fauna, funga, geología, historia local, prácticas de mínimo impacto y primeros auxilios.

La dimensión económica cuenta también con antecedentes. Un estudio de Fundación Rewilding Chile y McKinsey, difundido en julio de 2026, estimó que en 2024 los parques de la Ruta recibieron aproximadamente 560 mil visitantes y generaron USD 155 millones de ingresos vinculados a las visitas. Calculó alrededor de seis dólares de ingresos locales asociados a la visita por cada dólar de inversión pública estimada en los parques.

https://www.rewildingchile.org/web/wp-content/uploads/2026/07/estudio-impacto-inversion-ruta-de-los-parques-de-la-patagonia.pdf

Esa relación compara ingresos turísticos estimados con gasto público; no representa una devolución al fisco. Los resultados corresponden a la red anterior al ingreso de Vicente Pérez Rosales y muestran una distribución desigual: Torres del Paine concentraba cerca del 90% del total estimado. Extender las oportunidades a otros territorios requiere acceso, servicios, capacidades y gestión.

Ingrid Espinosa, directora de Conservación y Estrategia de la Fundación Rewilding Chile, relacionó la incorporación del parque con esa proyección:

“Es un hito súper importante porque Puerto Varas es un motor del turismo, por lo tanto, es una nueva puerta de entrada a la Ruta de los Parques y a la Patagonia chilena, con un parque nacional colindante a Puerto Varas, a Puerto Montt, y son nuevas localidades que se suman a esta Ruta de los Parques”.

La directora recordó cómo la iniciativa fue ampliando su alcance:

“Partió así y se fue desarrollando esta idea cómo un proyecto de naturaleza de conservación pasa a ser un proyecto social, porque tú te estás metiendo ya en el territorio, ya desde el punto de vista del impacto económico de las comunidades”.

Para Ingrid Espinosa, esa relación depende de la colaboración:

“El futuro depende de la alianza público privada. Nosotros somos totalmente creyentes de la colaboración pública privada y desde ahí hemos trabajado siempre. […] Si conservas bien, si cuidas muy bien tus lugares, en este caso los parques nacionales, tienes un futuro que va creciendo desde el punto de vista económico, pero a su vez estás asegurando los servicios ecosistémicos básicos que requieres tú para vivir en la Tierra”.

Una red que incorpora experiencia local

En Vicente Pérez Rosales, el vínculo entre conservación y turismo tiene una trayectoria propia. CONAF informa que el Consejo Consultivo del parque fue reactivado en 2024 a solicitud de las comunidades. La institución identifica servicios turísticos y de abastecimiento en Ensenada, Petrohué y Puerto Varas. La incorporación ocurre en un territorio donde ya existen visitantes, emprendimientos y formas de participación.

La alianza firmada en Puerto Varas compromete trabajo de largo plazo para promover turismo responsable, proteger el patrimonio natural y cultural y articular acciones con organizaciones del territorio. En la ceremonia participaron autoridades regionales y municipales, instituciones de conservación y fomento productivo, el Consejo Consultivo del parque y la Corporación de Turismo y Cultura de Puerto Varas.

Raffaele Di Biase, presidente del Programa Transforma Mesoregional Ruta de los Parques de la Patagonia, destacó los aportes del territorio:

“Siempre fue un anhelo poder sumar al parque Vicente Pérez Rosales a la Ruta. Además, yo soy acá de Puerto Varas, por lo tanto para mí eso es una alegría aún mayor. Hay un ecosistema acá de emprendimiento turístico basado en la naturaleza y la conservación potente, importante. Hay un compromiso municipal, además, con eso, por lo tanto se da toda una triangulación de voluntades que van a permitir que esta anexión del Parque Vicente Pérez Rosales, parque número 18 de la ruta, genere un impacto positivo, no solamente en el territorio de la región de Los Lagos, sino también en Aysén y Magallanes, que son tres regiones que forman parte de la ruta”.

La participación de los habitantes, sostuvo, debe incidir en el desarrollo del programa:

“Nosotros tenemos comités regionales que se reúnen junto con el comité ejecutivo de la ruta, ahí necesitamos que la comunidad participe, lo que la comunidad proyecte para el desarrollo de los parques es importantísimo. Cualquier desarrollo turístico tiene que poner siempre en primer lugar la calidad de vida de los residentes y de sus comunidades, por lo tanto, están todos invitados a sumarse a la Ruta de los Parques de la Patagonia”.

Carlos Recondo, gobernador regional subrogante de Los Lagos, puso el acento en la integración territorial:

“Para esta región el turismo es un pilar fundamental y agregar el parque que ya tiene una historia en esta región, que ya es reconocido, agregarlo a la red de parques de la Patagonia, creo que le da mayor valor. Podemos integrarnos con otras regiones, podemos hacer un destino turístico muy amplio y podemos garantizarle a los ciudadanos que hay una preocupación por la conservación y por la mantención de la biodiversidad, no solo como el valor ecosistémico que tiene, sino que también por el valor que tiene para actividades tan importantes como el turismo y otras actividades productivas”.

Sobre la responsabilidad pública, añadió:

“El Estado, desde las instituciones públicas, tiene que cumplir un rol de generar condiciones habilitantes para que sean los privados, los sectores privados, quienes desarrollen todas las actividades que permitan mantener, por ejemplo, la conservación y la biodiversidad a través de los parques”.

Víctor Sánchez Redlich, director regional de Corfo Los Lagos, destacó la experiencia que aporta Vicente Pérez Rosales:

“Es un parque que además la gestión misma del parque es un ejemplo que tenemos que copiar en los demás. Es un parque muy concurrido, muy conocido, que sabe bien lo que tiene y sabe demostrar. […] Trabajar de manera colaborativa, de manera mesorregional, es sumamente atractivo, tanto para nosotros en el sector público como también para los agentes del sector privado”.

El director vinculó el cuidado de las áreas protegidas con el fomento productivo:

“El trabajo debe estar centrado en el cuidado de nuestras áreas protegidas, de nuestros parques y de nuestra naturaleza en general. Pero por otro lado, la búsqueda de cómo le sacamos provecho también para que los emprendedores, las pymes, las empresas puedan generar valor desde eso también, poniendo el cuidado en nuestros recursos naturales, es clave”.

Esa oportunidad requiere acercar el programa a sus posibles participantes:

“Lo primero es que conozcan, que se incorporen, que escuchen sobre esto, que se informen y sepan para qué les puede servir. Eso es lo primero. Lo segundo es que nosotros también tenemos que ir a buscarlos y tenemos que invitarlos a participar de esta ruta”.

La responsabilidad de cuidar y recibir

La incorporación coincide con un cambio en la institucionalidad ambiental. En la ceremonia, Ítalo Rossi, gerente de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF, relacionó el centenario del parque con el compromiso del Estado y con el traspaso de la administración de las áreas protegidas al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, SBAP.

Carola Iturriaga, directora regional de SBAP Los Lagos, situó la relación con las comunidades entre las tareas de esa gestión:

“Este hito nos impone un desafío de cómo fortalecemos este trabajo que se ha venido desarrollando, cómo vamos mejorando la relación con la comunidad, con las organizaciones, con el territorio, cómo los vinculamos y cómo hacemos que este trabajo se realice también en red en todas las unidades y en todas las áreas protegidas de la red de la Ruta de los Parques de la Patagonia”.

El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, destacó el significado de sumarse a esa articulación:

“Esto es súper emocionante. Estamos súper emocionados. […] Esto es algo histórico para nuestra comuna. Siempre nos hemos sentido parte de la ruta, la mirábamos hacia el sur con muchas ganas y creo que la ruta tiene mucho que enseñarnos a nosotros y nosotros que aportarle a la ruta”.

Respecto de Ensenada, señaló:

“Que nos sintamos orgullosos porque hoy día Ensenada pasa a ser la puerta de entrada de la Ruta de los Parques de la Patagonia. Y eso es una tremenda oportunidad que tenemos que trabajar en conjunto, que tenemos que aprovecharla para finalmente reforzar la identidad de Ensenada en torno a esta ruta, porque va a ser la puerta de entrada a todos los parques de la Patagonia”.

La Agrupación de Turismo de Ensenada valoró la incorporación y planteó la necesidad de acompañarla con medidas concretas:

“Como Agrupación de Turismo de Ensenada, valoramos la incorporación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales a la Ruta de los Parques de la Patagonia, impulsada por Fundación Rewilding Chile. Es una oportunidad para fortalecer la conservación de nuestro patrimonio natural y proyectar un desarrollo turístico sostenible, con beneficios reales para las comunidades locales”.

La organización vinculó esa oportunidad con el trabajo de los emprendedores:

“Ensenada cuenta con una oferta consolidada de alojamiento, gastronomía y experiencias de naturaleza, fruto del trabajo de emprendedores locales. Desde nuestra Agrupación buscamos fortalecer su posicionamiento como un lugar desde donde conocer y vivir el parque, promoviendo estadías más prolongadas y una relación responsable entre turismo, naturaleza y comunidad”.

Su declaración también advirtió sobre las condiciones para la próxima temporada:

“Sin embargo, este reconocimiento también debe ir acompañado de planificación, infraestructura y gestión efectiva. Un ejemplo concreto es la próxima temporada estival: ante el cierre de Puerto Chico, se espera una mayor afluencia de visitantes a la playa de Ensenada, mientras persisten interrogantes sobre accesos, estacionamientos, señalética, servicios sanitarios y manejo de residuos. Aunque estas necesidades se vienen abordando en instancias de coordinación desde abril, aún no contamos con respuestas concretas sobre las medidas previstas para este verano”.

La expectativa de mayor afluencia y la falta de respuestas corresponden al diagnóstico expresado por la agrupación, que resumió su preocupación:

“Creemos que el desafío no es solamente atraer más visitantes, sino preparar el territorio para recibirlos adecuadamente, protegiendo nuestro patrimonio natural y la calidad de vida de quienes vivimos aquí”.

Cien años de conservación, once años de una visión

La donación concretada después de la muerte de Douglas Tompkins permitió convertir territorios privados en parques nacionales. El ingreso de Vicente Pérez Rosales extiende esa articulación hacia un parque público desde 1926 y hacia comunidades con una historia turística propia.

Las declaraciones de autoridades, instituciones y emprendedores encuentran un punto común en la relación que Tompkins planteó en Frutillar: el desarrollo de los parques debía avanzar junto con el de los pueblos vecinos. En Ensenada, esa relación toma la forma de necesidades concretas de planificación, infraestructura y servicios.

Once años después de aquella exposición, la visión continúa avanzando. Su alcance deberá medirse en la biodiversidad que se conserva, la calidad del acceso público y las oportunidades que efectivamente llegan a quienes viven junto a los parques.

“La naturaleza silvestre debe estar siempre presente, siempre viva, siempre cuidada. La evolución, a lo largo de sus 4 mil millones de años de desarrollo, ha sido enteramente producto de la naturaleza silvestre. A través de ella llegamos a comprender la maravillosa complejidad, el misterio, la diversidad, la belleza y la estabilidad del mundo pleno en el que vivimos. Con ese fin, nuestra fundación tiene como máxima prioridad restaurar el proceso evolutivo”.

—Doug Tompkins.

 

Más información

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