Convivencia escolar en Los Lagos: del diagnóstico a una respuesta regional

Con una tasa de denuncias superior al promedio nacional, la región impulsa una agenda que reúne al sector público, la Universidad San Sebastián, municipios y organizaciones sociales. El desafío es convertir esa colaboración en prevención y apoyos concretos para las comunidades educativas.

 

En 2025, la Superintendencia de Educación recibió 22.680 denuncias en Chile. De ellas, 17.076 correspondieron a convivencia escolar: el 75,3% del total y un aumento de 22,2% respecto de 2024. El problema concentra tres de cada cuatro denuncias que llegan al organismo encargado de fiscalizar el cumplimiento de la normativa educacional.

Los Lagos presenta una presión mayor. Según el diagnóstico de la Agenda Regional de Desarrollo Humano y Convivencia Escolar, elaborado a partir de registros públicos de la Superintendencia, la región alcanzó una tasa de 8,8 denuncias por cada mil estudiantes en 2025, frente a 6,4 a nivel nacional: una diferencia de 37,5%. En la educación municipal y dependiente de los DAEM de Los Lagos, la tasa llega a 10,6; en Puerto Montt, a 13,2. La capital regional concentra casi la mitad de las denuncias de la región.

Las cifras permiten dimensionar el problema, aunque requieren distinguir denuncias de hechos acreditados. Tampoco registran necesariamente todos los conflictos que ocurren en los establecimientos. Su utilidad está en identificar dónde se acumulan las dificultades y dónde conviene profundizar el análisis.

Para Daniela Cabeza, directora de Fundación Acción y Cambio, los antecedentes exigen fortalecer la capacidad de respuesta: “Es evidente que estamos en crisis y que tenemos que hacernos cargo de cómo mejorar las capacidades, cómo mejorar las respuestas para las comunidades educativas y mejorar así la calidad de vida de nuestros niños”.

La Agenda Regional de Desarrollo Humano y Convivencia Escolar de Los Lagos busca abordar ese escenario mediante participación, mediciones de bienestar y colaboración entre instituciones. Su propósito es construir información que permita orientar decisiones y observar, a lo largo del tiempo, si las acciones contribuyen a mejorar la experiencia escolar.

“La Agenda Regional nace porque hoy los desafíos de convivencia, bienestar e inclusión no se pueden resolver desde un solo lugar. Necesitamos escuchar a las comunidades, generar evidencia y conectar capacidades entre distintos actores”, explica Loreto Kemp, directora de Fundación Acción y Cambio.

Una alianza para intervenir en el territorio

La iniciativa es impulsada por Fundación Acción y Cambio y tiene a la Universidad San Sebastián como socio académico. El proyecto Summit de Innovación en Convivencia Escolar, Seguridad e Inclusión cuenta con financiamiento del Gobierno Regional de Los Lagos, mediante el Fondo Comunidad 2026, y la participación del Consejo Regional. Patrocinan las seremías de Educación; Seguridad Pública; y las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

También apoyan las municipalidades de Puerto Montt, Puerto Varas, Río Negro, Puerto Octay, Purranque y Cochamó; The Puerto Montt y The Puerto Varas; Fundación Gente del Sur; ONG Libedul; Hospitalidad; Red por el Aprendizaje Los Lagos; SalmónChile; Grupo DIMAK; Radio El Conquistador Red Los Lagos y Radio Cooperativa.

La colaboración reúne financiamiento público, capacidades académicas, vinculación municipal y participación de organizaciones sociales y empresas. Su aporte dependerá de que esa red facilite el trabajo con las comunidades y sostenga compromisos después de los encuentros.

El gobernador regional, Alejandro Santana, plantea que la intervención debe reconocer las diferencias territoriales: “Tenemos que enfrentar el desafío de poder disminuir estos indicadores, pero para poder disminuirlos también saber dónde se generan, dónde se concentran y hacer un análisis muy detallado por el objeto de que cualquier política pública de intervención sea la correcta, y sobre todo en el ámbito del territorio”.

La propuesta converge con la Política Nacional de Convivencia Educativa 2024–2030 del Ministerio de Educación, que promueve el cuidado colectivo, la inclusión y la participación. Ese marco también plantea fortalecer las redes territoriales de apoyo: la convivencia involucra a estudiantes, docentes, equipos directivos, familias y sostenedores, y necesita respuestas que conecten a los establecimientos con su entorno.

 

Medir para orientar las respuestas

Uno de los componentes de la agenda es conocer el bienestar de quienes integran las comunidades educativas. Las denuncias muestran situaciones que llegaron a una instancia formal; las mediciones de bienestar permiten explorar también las relaciones, los apoyos y las dificultades de la vida escolar cotidiana.

Durante 2026, la agenda contempla la aplicación regional del Índice Nacional de Bienestar Docente, con la Universidad San Sebastián como socio académico. En paralelo, Fundación Acción y Cambio y esa universidad trabajan en el diseño y validación de un Instrumento de Medición del Bienestar Estudiantil para Los Lagos.

Christian Soto Gallardo, académico investigador de Educación Diferencial de la Universidad San Sebastián, explica: “Somos la contraparte técnica de esta iniciativa”. Sobre la medición estudiantil, señala: “Nuestro rol fundamentalmente es crear este instrumento, validarlo para que sea riguroso en términos técnicos y científicos, para luego comenzar con su aplicación masiva a nivel regional”.

El instrumento proyecta abordar bienestar emocional, relaciones y pertenencia, seguridad y buen trato, apoyo docente e institucional, participación estudiantil y continuidad escolar. Según Soto Gallardo, se espera realizar el pilotaje en marzo de 2027 y la primera aplicación masiva aproximadamente en abril de ese año. La proyección inicial es mantener el seguimiento durante al menos cinco años.

“Finalmente lo que interesa es ir observando cómo los indicadores se van moviendo a través del tiempo y cómo el efecto de las acciones que se van implementando van teniendo finalmente un sentido en las comunidades educativas”, sostiene.

El trabajo todavía está en desarrollo. Su utilidad dependerá de la validación del instrumento, de la participación que alcance y de cómo se empleen los resultados para orientar apoyos. Las mediciones pueden mostrar cambios; establecer qué acciones contribuyeron a ellos requerirá evaluar también su implementación.

Seguridad, prevención y el papel de las familias

La participación del sector de seguridad incorpora la necesidad de responder ante amenazas y riesgos, manteniendo una distinción entre los conflictos de convivencia y las situaciones que requieren intervención policial.

Francisco Muñoz Le Bretón, seremi de Seguridad Pública de Los Lagos, señala: “Hay que distinguir lo que es convivencia escolar, que efectivamente corresponde a la relación entre estudiantes y también con los cuerpos docentes y directivos. Y lo otro que es seguridad pública propiamente tal”.

Respecto de la agenda, agrega: “Nosotros estamos muy dispuestos a colaborar en eso porque es una medida preventiva en el aumento de la violencia escolar”.

La participación de las familias también forma parte de esta respuesta. Dorila Molina Córdoba, representante del Centro General de Padres de la Escuela España de Puerto Montt, pone el énfasis en el ejemplo que entregan los adultos: “Más que nada, ser un buen referente como padre, dar buenos ejemplos”. Su preocupación es la formación de los niños y sus posibilidades futuras: “Más que nada para formarlos como buenas personas en las diferentes profesiones que quieran realizar a futuro”.

Escuchar a las familias y a los estudiantes será parte del desafío. Comprender un conflicto supone considerar tanto lo que ocurre dentro de la escuela como las condiciones que acompañan la vida de cada niño.

Santana advierte que las dificultades de convivencia no deben convertirse en un motivo de exclusión: “Cuando digo que hay niños que puedan tener una condición de convivencia, eso no los tiene que marginar per se, y todo lo contrario, convocarlos a que sean parte de la contribución para tener una mejor región y un mejor país”.

El próximo hito de la agenda será el Summit de Innovación en Convivencia Escolar, Seguridad e Inclusión, programado para el 28 de octubre en el Aula Magna de la Universidad San Sebastián en Puerto Montt, con inscripción gratuita.

Para Loreto Kemp, el encuentro debe abrir un trabajo que continúe: “Para nosotros lo importante es que no quede solo en una conversación, sino que podamos avanzar hacia acciones y compromisos concretos”.

La exigencia será traducir esos compromisos en apoyos para los establecimientos, con responsables y seguimiento. El diagnóstico permite identificar dónde mirar; la colaboración deberá contribuir a que estudiantes, docentes y familias encuentren mejores condiciones para aprender y convivir.

Más información e inscripciones para el summit:

https://convivenciaescolarloslagos.cl